Autoexigencia y perfeccionismo
La autoexigencia puede parecer algo positivo desde fuera, pero cuando se vuelve constante muchas personas viven con una sensación de presión interna difícil de sostener.
El perfeccionismo hace que siempre parezca que hay algo que mejorar, algo que hacer mejor o algo que no está del todo bien.
Muchas mujeres que llegan a terapia sienten que, hagan lo que hagan, nunca es suficiente.
Empezar terapia
Si sientes que la autoexigencia y el perfeccionismo están afectando a tu bienestar, la terapia puede ayudarte a comprender de dónde viene esta presión interna y empezar a relacionarte contigo misma de una forma más amable.
¿Cómo puede ayudarte la terapia?
Muchas mujeres que viven con autoexigencia sienten que siempre tienen que hacerlo todo bien.
Les cuesta descansar, equivocarse o sentirse satisfechas con lo que hacen.
La terapia puede ayudarte a:
- entender de dónde viene esa presión interna
- comprender por qué aparece la sensación de no ser suficiente
- aprender a relacionarte contigo misma desde un lugar más amable
Trabajaremos juntas para que puedas vivir con más calma interna y menos exigencia constante.
Señales que la autoexigencia está afectando a tu bienestar
Muchas mujeres que viven con autoexigencia no siempre se dan cuenta de cuánto les está afectando hasta que el cansancio emocional empieza a acumularse.
Puede que te reconozcas en algunas de estas situaciones:
- sientes que siempre deberías estar haciendo más o haciéndolo mejor
- te cuesta disfrutar de lo que consigues porque enseguida piensas en lo siguiente
- te comparas mucho con otras personas
- sientes que no puedes relajarte del todo
- tienes una sensación frecuente de no ser suficiente
Vivir con esta presión interna constante puede ser muy agotador.
Trabajar la autoexigencia en terapia
En terapia trabajaremos para entender de dónde viene esa voz interna tan exigente y cómo se ha ido construyendo a lo largo de tu historia.
Muchas veces la autoexigencia aparece como una forma de intentar sentirse válida, suficiente o aceptada.
Comprender esto permite empezar a cambiar la relación contigo misma y construir una forma más amable de tratarte.