Muchas mujeres viven con ansiedad constante relacionada con la presión que sienten sobre sí mismas.
La sensación de tener que hacerlo todo bien, no equivocarse, cumplir expectativas o estar siempre a la altura puede generar una tensión interna muy grande.
A menudo aparecen pensamientos repetitivos, dudas constantes o la sensación de que nunca es suficiente.
La terapia puede ayudarte a comprender el origen de esta exigencia interna y a construir una relación más tranquila contigo misma.